El realizar estiramientos debería de ser un parte
fundamental en el entrenamiento de cualquier futbolista, aunque
desgraciadamente aun hay muchos futbolistas que no los realizan o no
saben como hacerlo correctamente.
Aun hoy en día hay cierta polémica en cuanto al momento de realizar estiramientos antes del entrenamiento, pues cientificamente no hay evidencias de que los estiramientos antes de entrenar tengan efectos beneficiosos para el mismo.
Aún así, en este blog creemos que es una buena recomendación el
realizar estiramientos antes del entrenamiento, pues estos ayudan a los
músculos a estar más relajados y a tener una mayor capacidad de elongación,
lo que a la postre puede ayudar a prevenir lesiones en la práctica del
entrenamiento o partido. Si bien es cierto que la parte más importante
es el calentamiento que realicemos antes, con ejercicios de movilización
de la musculatura.
Y aunque es una buena práctica el estirar antes de la práctica deportiva, lo cierto es que hay que hacerlo con cabeza,
pues el músculo en ese momento no está preparado para grandes
esfuerzos, lo que propiciará el riesgo de lesión si estiramos con
demasiado ímpetu, por lo que los estiramientos preliminares hay que
ejecutarlos con una menor intensidad a la habitual.
Lo que si recomendamos fervientemente es la realización de estiramientos justo después del entrenamiento
o partido, pues es en este punto donde conseguiremos los efectos más
beneficiosos, con la relajación de la musculatura sobrecargada con el
esfuerzo y la normalización en la capacidad de elongación de los mismos,
la cual se ve afectada después de la gran carga de trabajo previa.
"Si quieres lograr lo que nunca has conseguido... debes hacer lo que nunca has intentado"
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miércoles, 12 de junio de 2013
sábado, 18 de mayo de 2013
El flato
Todos hemos pasado por un proceso
molesto como es el flato. Eso mismo parece que me ha pasado a mí durante
este año que me ha dejado con fatiga y dolor, que no me ha dejado
actualizar como debía y se merecía este blog.
Hay
quien apunta que el flato aparece porque al ingerir alimentos buena
parte de la sangre se va a los músculos en movimiento y llega menos al
diafragma, provocando fatiga y dolor. Según otros los ligamentos de
unión entre el estomago y el diafragma tiran hacia abajo durante las
oscilaciones de la carrera y como consecuencia aparecen las molestias.
Hay algunas cosas que podemos hacer para prevenir que aparezca el flato:
- Después de comer o beber mucho líquido debemos dejar pasar al menos 90 minutos.
- Debemos evitar tomar bebidas con gas, antes del ejercicio físico.
- Una buena amortiguación es muy aconsejable, lo podemos conseguir con un buen calzado y con una buena técnica de carrera.
- Si repones líquido durante el entrenamiento o la competición baja el ritmo para no tener la respiración muy agitada.
Si a pesar de estos consejos
aparece el flato, trata de aliviarlo tensando la musculatura abdominal o
presionando con la mano el lugar donde aparece el dolor.
A mí me ha resultado muy útil
estos consejos y una vez que el dolor ha desaparecido me comprometo a
seguir actualizando este blog como se merece.
sábado, 27 de abril de 2013
Descansar
El
parón puede ser una buena época para que algunos de nuestros
futbolistas tengan un descanso activo que les sirva para recargar las
pilas de cara al segundo tramo liguero.
Los minutos jugados, la carga de
entrenamientos, la no presencia de lesiones, la edad, los antecedentes
de lesiones.... son algunos datos que nos llevan a seleccionar qué
futbolistas necesitan descanso.
Descansar no significa no hacer nada sino, no someter al cuerpo a cargas que busquen adaptación o simple mantenimiento.
Lejos
de suponer una pérdida de forma - en contra de lo que se puede pensar -
este descanso busca provocar fases de supercompensación (ver esquema),
regeneración y, sobre todo, recuperación.
Durante estos días algunos de los trabajos que podemos hacer son:
- Paseos, sobre todo recomendables en el medio natural, sendas... con amigos en tono distendido nada competitivo ni que supongan un reto. Cargas bajas en desniveles y tiempo no mucho mayor a la hora.
- La bicicleta, siempre que sea usada de modo suave y relajado, es una buena válvula de escape. Evita cuestas o desniveles y no te metas caña con competiciones ni piques.
- Estira; después de caminar o la bici tómate un tiempo para una sesión, si es pasiva (con compañero u objeto) mejor, para llegar a puntos límites. Dedica al menos 30'' a cada estiramiento, con calma. 15' mínimo de sesión.
- Masajes, a modo de relax o descontracturantes, vete a un profesional que te suelte piernas.
- Hidroterapia. Un spa, piscina de chorros, contrastes, etc. que te permita soltar. No vayas a la piscina a hacer grandes sesiones de natación, sobre todo si no estás acostumbrado, puede provocar el efecto contrario
Se me sube el gemelo
En muchas ocasiones, durante un partido, hemos visto que a un futbolista se le "sube el gemelo".
Esta situación produce una alarma en el deportista ya que no siempre va
asociada a un mal estado de forma, puede ocurrir que el trabajo
específico de ese grupo en particular no es capaz de seguir las
exigencias del trabajo físico general... ¿por qué?
Las causas son muy diversas ya que pueden ir desde los cuidados que le hayamos dado al cuerpo en las horas previas a la competición, o al estado del terreno, el calzado... hasta causas genéticas. Hablemos de todo ello.
Otro
elemento, menos habitual, que debes tener en cuenta es evitar los
vendajes muy comprensivos, espinilleras muy apretadas, medias
pequeñas... que impidan la correcta vascularización y riego muscular.
Las causas son muy diversas ya que pueden ir desde los cuidados que le hayamos dado al cuerpo en las horas previas a la competición, o al estado del terreno, el calzado... hasta causas genéticas. Hablemos de todo ello.
¿Qué es?
El calambre muscular es
una contracción tetánica (involuntaria) y dolorosa en la que el músculo
no "regresa" a su posición normal. Además de producirse durante el
juego puede ocurrir mientras dormimos. Lo "bueno" es que con un buen
tratamiento y no forzando cuando se produce puede hacernos entrenar el
día siguiente.
¿Por qué se produce?
La fisiología nos muestra que hay deportistas más predispuestos genéticamente que otros a que esta lesión aparezca ) aunque hay otros elementos exclusivamente deportivos como la técnica de carrera que
pueden aumentar su riesgo de aparición (deportistas que corren
excesivamente de punteras y/o con las punteras abiertas implicando a
este grupo muscular con mayor protagonismo en el trabajo).
Otro factor es la superficie de juego,
los terrenos excesivamente blandos aumentan la acción flexo extensora
del tobillo y eso también multiplica el trabajo del gemelo.
Y todo ello porque el músculo se "sube" cuando se agota y ello se debe principalmente por una pérdida excesiva de agua y sales minerales (sodio, magnesio y potasio).
Otro
elemento, menos habitual, que debes tener en cuenta es evitar los
vendajes muy comprensivos, espinilleras muy apretadas, medias
pequeñas... que impidan la correcta vascularización y riego muscular.
¿Qué hacer si se produce?
Todos
sabemos que una vez que los gemelos se suben es un síntoma y parece
difícil que podamos continuar en el partido, pero estirar y beber a
pequeños sorbos (mejor bebidas isotónicas) son las soluciones inmediatas
que debemos intentar
Y ¿cómo evitarlo?
Hay
una serie de factores que son vitales para evitar, o al menos
minimizar, la aparición de esta lesión (además del cuidado de medias,
etc. )
Es importante tomar bebidas isotónicas antes, durante y después del ejercicio. En el descanso debéis tomar un plátano o antes del partido (o cualquier complejo rico en iones e hidratación).
No dejar de hidratarse en pequeñas dosis durante el juego
Realizad con regularidad ejercicios de estiramiento (todo el partido) y un buen calentamiento.
Y
tres aspectos son claves para que un músculo pueda enfrentarse lleno de
depósitos a una competición que deben regular las horas - días previos:
descanso - alimentación - hidratación
sábado, 20 de abril de 2013
Lesiones musculares
Una lesión en el músculo puede ser causada por diversos
factores, unos causados directamente, como un golpe directo o caída,
típico de los deportes de contacto, y otros debido a un mal
condicionamiento físico. Independientemente de los factores
nutricionales que son de suma importancia, la mala preparación, un mal
calentamiento muscular, un programa de estiramientos inadecuado, etc.,
son las causas más habituales que predisponen a una lesión muscular.
Algunas de las causas que pueden provocar la aparición de lesiones musculares son las siguientes:
Tecnológicas:
Debidas a la utilización de un material inadecuado, a un mal calzado, a movimientos defectuosos, a una mala técnica y gestos técnicos, etc. Una técnica depurada a la hora de realizar las tareas y ejercicios y, realizar los apoyos de manera correcta elimina posibilidades de lesión.
Trabajo excesivo:
Suele aparecer al final de los partidos. Trabajo en anaerobiosis, produciendo el cuerpo demasiado ácido láctico y acidosis intrafibrilar. Se produce una perturbación en los cambios iónicos de la membrana. Esto se agrava por la continuación del esfuerzo y se instala un círculo vicioso ya que se impide la llegada del aporte sanguíneo y oxígeno por la contracción y no se elimina el ácido láctico.
Mala preparación para la actividad física:
Realizar
el calentamiento y estiramientos de la musculatura, centrándose de
manera específica en las zonas de mayor exigencia y, teniendo en cuenta
el tipo de actividad a realizar.
La temperatura:
Las altas temperaturas y el calor producen un exceso de sudoración y pérdida excesiva de los iones de potasio, sodio, magnesio y agua.
El frío puede provocar que no haya un buen aporte sanguíneo al músculo debido a la vasoconstricción.
Cambio de entrenador:
Cuando se produce un cambio de entrenador en un equipo, no sólo cambia este cargo, muchas veces también trae consigo el cambio de preparador físico y otras ocupaciones.
Normalmente un entrenador nuevo viene a un equipo porque el anterior ha fracasado en sus objetivos. Cada entrenador tiene una forma de plantear los entrenamientos, los partidos y puede que intensifique los entrenamientos para que sus sistemas sean captados con la mayor brevedad posible.
Esto hace que aumente el número de sesiones de entrenamiento y hay veces en la que la recuperación post-esfuerzo no es la suficiente.
Si el cambio se produce en el preparador físico ocurre algo muy parecido. No todos trabajan de la misma manera y puede que al principio este cambio afecte a los jugadores y a sus músculos.
Cambio de superficie de entrenamiento:
Las inserciones musculares sobre todo son las que se ven más afectadas por estos cambios.
Un equipo de élite dispone de suficientes instalaciones para cuando un campo de entrenamiento se encuentre en mal estado, cambiarlo por otro. En los equipos de divisiones inferiores los medios no son los mismos. Sólo se suele disponer de un único campo o en su defecto de otros no de las mismas condiciones.
Hay veces que cuando no se dispone de campo o debido a las condiciones climatológicas se recurre a realizar los entrenamientos en pabellones cubiertos, en la playa, en el bosque etc. y esto trae consigo que el cuerpo se tiene que adaptar a distintos tipos de dureza del terreno.
La amortiguación no es la misma en cemento, en parquet o en arena que en césped, y la fuerza que el cuerpo tiene que hacer para adaptarse a estos cambios no es la misma. Si esto ocurre varias veces seguidas y de forma continuada los músculos se ven afectados por sobrecargas.
Desequilibrio muscular:
Este puede ser uno de los motivos más frecuentes de lesiones musculares. Cuando se realiza un movimiento, existe un músculo que es el que realiza la función principal, otros sinérgicos y otros antagonistas.
Para que un movimiento se realice se necesita un grupo muscular que contraiga (agonistas), un grupo muscular que se relaje (antagonistas ) y una musculatura que ayude a las anteriores a realizar el movimiento (sinérgicos).
Para que un músculo pueda
contraerse correctamente necesitamos que otro se relaje y deje hacer el
movimiento con normalidad. Si el músculo que realiza el movimiento es
demasiado fuerte en relación a su antagonista, éste puede que no soporte
esa tracción y rompa en un momento del movimiento. Una descompensación
entre estos grupos musculares puede ser causa de lesión.
Incoordinación muscular:
Como puede ocurrir, por ejemplo, en el fallo de un golpeo al balón.
Frenadas bruscas:
Cuando ocurre esto, se produce un aumento de la presión intramuscular y hay veces que el músculo no la soporta y se rompe.
Factores internos:
Tienen que ver con el estado nutricional del jugador, la mala alimentación, las infecciones, etc. Los siguientes parámetros deben estar equilibrados para evitar riesgos:
- Equilibrio adecuado de sales y electrolitos.
- Existencia de reservas de energía en el músculo (glucógeno).
- Estado nutricional equilibrado antes y durante la práctica deportiva.
Falta de descanso:
Se aprecia en equipos no profesionales, sobretodo en jugadores que al final de una temporada continúan jugando al fútbol playa, fútbol sala, o a otros deportes sobrecargando de forma innecesaria la musculatura.
Imágenes obtenidas gracias a http://unfutbolmoderno.blogspot.com.es
Algunas de las causas que pueden provocar la aparición de lesiones musculares son las siguientes:
Tecnológicas:
Debidas a la utilización de un material inadecuado, a un mal calzado, a movimientos defectuosos, a una mala técnica y gestos técnicos, etc. Una técnica depurada a la hora de realizar las tareas y ejercicios y, realizar los apoyos de manera correcta elimina posibilidades de lesión.
Trabajo excesivo:
Suele aparecer al final de los partidos. Trabajo en anaerobiosis, produciendo el cuerpo demasiado ácido láctico y acidosis intrafibrilar. Se produce una perturbación en los cambios iónicos de la membrana. Esto se agrava por la continuación del esfuerzo y se instala un círculo vicioso ya que se impide la llegada del aporte sanguíneo y oxígeno por la contracción y no se elimina el ácido láctico.
Mala preparación para la actividad física:
La temperatura:
Las altas temperaturas y el calor producen un exceso de sudoración y pérdida excesiva de los iones de potasio, sodio, magnesio y agua.
El frío puede provocar que no haya un buen aporte sanguíneo al músculo debido a la vasoconstricción.
Cambio de entrenador:
Cuando se produce un cambio de entrenador en un equipo, no sólo cambia este cargo, muchas veces también trae consigo el cambio de preparador físico y otras ocupaciones.
Normalmente un entrenador nuevo viene a un equipo porque el anterior ha fracasado en sus objetivos. Cada entrenador tiene una forma de plantear los entrenamientos, los partidos y puede que intensifique los entrenamientos para que sus sistemas sean captados con la mayor brevedad posible.
Esto hace que aumente el número de sesiones de entrenamiento y hay veces en la que la recuperación post-esfuerzo no es la suficiente.
Si el cambio se produce en el preparador físico ocurre algo muy parecido. No todos trabajan de la misma manera y puede que al principio este cambio afecte a los jugadores y a sus músculos.
Cambio de superficie de entrenamiento:
Las inserciones musculares sobre todo son las que se ven más afectadas por estos cambios.
Un equipo de élite dispone de suficientes instalaciones para cuando un campo de entrenamiento se encuentre en mal estado, cambiarlo por otro. En los equipos de divisiones inferiores los medios no son los mismos. Sólo se suele disponer de un único campo o en su defecto de otros no de las mismas condiciones.
Hay veces que cuando no se dispone de campo o debido a las condiciones climatológicas se recurre a realizar los entrenamientos en pabellones cubiertos, en la playa, en el bosque etc. y esto trae consigo que el cuerpo se tiene que adaptar a distintos tipos de dureza del terreno.
La amortiguación no es la misma en cemento, en parquet o en arena que en césped, y la fuerza que el cuerpo tiene que hacer para adaptarse a estos cambios no es la misma. Si esto ocurre varias veces seguidas y de forma continuada los músculos se ven afectados por sobrecargas.
Desequilibrio muscular:
Este puede ser uno de los motivos más frecuentes de lesiones musculares. Cuando se realiza un movimiento, existe un músculo que es el que realiza la función principal, otros sinérgicos y otros antagonistas.
Para que un movimiento se realice se necesita un grupo muscular que contraiga (agonistas), un grupo muscular que se relaje (antagonistas ) y una musculatura que ayude a las anteriores a realizar el movimiento (sinérgicos).
Incoordinación muscular:
Como puede ocurrir, por ejemplo, en el fallo de un golpeo al balón.
Frenadas bruscas:
Cuando ocurre esto, se produce un aumento de la presión intramuscular y hay veces que el músculo no la soporta y se rompe.
Factores internos:
Tienen que ver con el estado nutricional del jugador, la mala alimentación, las infecciones, etc. Los siguientes parámetros deben estar equilibrados para evitar riesgos:
- Equilibrio adecuado de sales y electrolitos.
- Existencia de reservas de energía en el músculo (glucógeno).
- Estado nutricional equilibrado antes y durante la práctica deportiva.
Falta de descanso:
Se aprecia en equipos no profesionales, sobretodo en jugadores que al final de una temporada continúan jugando al fútbol playa, fútbol sala, o a otros deportes sobrecargando de forma innecesaria la musculatura.
Imágenes obtenidas gracias a http://unfutbolmoderno.blogspot.com.es
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