"Si quieres lograr lo que nunca has conseguido... debes hacer lo que nunca has intentado"
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viernes, 27 de junio de 2014

Errores comunes de los entrenadores

A modo de guía no solo de entrenadores noveles sino para aquellos también mas curtidos en cuanto a los errores mas importantes a la hora de entrenar. Les ofrecemos una guía en colaboración con una publicación inglesa que dedica parte de su tiempo a sondeos entre futbolistas/entrenadores/educadores. Aquí los tienen, estimados lectores.
1. Un futbolista no necesita un entrenador sargento: Los jugadores, sobretodo..
Entrenador de Fútbol: Errores Comunes.
A modo de guía no solo de entrenadores noveles sino para aquellos también mas curtidos en cuanto a los errores mas importantes a la hora de entrenar. Les ofrecemos una guía en colaboración con una publicación inglesa que dedica parte de su tiempo a sondeos entre futbolistas/entrenadores/educadores. Aquí los tienen, estimados lectores.
  1. Un futbolista no necesita un entrenador sargento: Los jugadores, sobretodo los mas jóvenes no acuden a un entrenamiento para que les chillen, les abronquen o los corrijan constantemente en tono inadecuado, sino mas bien para aprender mientras se divierten, eviten por tanto, tantas órdenes y una exagerada disciplina, hablar en mal tono o con expresiones groseras, mas tabernarias que de un entrenador. Ustedes también forman su carácter
  2. Instrucciones : no hablar demasiado. El fútbol es sobretodo jugar. La manera mas directa de volver algo divertido en aburrido es explicarlo demasiado. Esto ocurre frecuentemente en la explicación de ejercicios técnicos o tácticos a los futbolistas. Mas de 3 minutos es perder el tiempo, los chicos se desconcentran, sí además el clima es frío, estarán aún mas dispersos, y corremos riesgos de posteriores lesiones musculares. Sí no es capaz de explicar un ejercicio en menos de 100 segundos, búsquese otra alternativa.
  3. Filas de Espera: Sí el futbolista a ha de estar 3-4 minutos esperando tocar el balón estamos perdidos. Esos infernales ejercicios de filas donde se rasca bola una vez cada dos tres minutos, son inútiles pues el jugador pierde concentración y capacidad de asimilación. Recuérdese que la herramienta del jugador es el eje pié-balón y cuanto mas se practique mas dominio, como estudiar, pintar, tocar el piano, o montar en bicicleta.
  4. Quien mucho abarca:.. Desestime la idea de organizar sesiones con alto número de trabajos, mejor bien elegidos y pocos, se trata de automatizar, término reñido con abundancia de tareas a realizar. Establecer un objetivo por sesión, ejemplo; pase largo, o disparo raso, etc, y montar toda la sesión en función del mencionado fin, planifique también el tiempo para la hidratación, estiramientos intra-ejercicios, y aproveche estos momentos para recordar otra vez en las explicaciones teóricas.
  5. Improvisación: Alto, intente planificar cuanto pueda, deje poco espacio a la improvisación, ser flexible es una virtud, improvisar constantemente una insensatez, preparé adecuadamente las sesiones, tiempo y número de trabajos, sucesión entre ellos, tiempos de transmisión, organización en función del número de jugadores, condiciones del terreno y el tiempo. No deje cosas al azar, se notará que usted no está interesado en su equipo, al menos no en los entrenamientos. Es usted un entrenador de fútbol y no un actor o un circense (con todos los respetos) aplíquese a sus quehaceres, por favor
Dos consejos finales:
  1. 1)No se de cabezazos contra la pared: Duele. Sea paciente, los futbolistas están aprendiendo, sí ya supieran usted no tendría trabajo.
  2. 2)Los chavales utilizan la frase “voy a JUGAR el fútbol”, ha deducido bien, el juego como actividad lúdica es esencial.

sábado, 11 de enero de 2014

El buen entrenador no enseña

El entrenador se dirige a sus jugadores el primer día de la temporada y les comenta: “Me he pasado todo el verano enseñando a mi perro cómo se hace una “rabona”. Le he dedicado muchas horas. ¿Queréis ver el resultado? Los jugadores expectantes por ver como el perro ejecuta golpeo de “rabona” le dicen al entrenador que sí. El perro se sitúa junto al balón y permanece media hora inmóvil, sin inmutarse.
De repente el capitán estalla y le recrimina al entrenador la pérdida de tiempo. El entrenador desconcertado responde que no sabe que ha podido ocurrir porque él ha invertido más de 100 horas en enseñar a su perro el golpeo de “rabona”. Finalmente el entrenador pide disculpas y comienza el entrenamiento.
El buen entrenado no es aquel que enseña a sus jugadores una serie de acciones técnico-tácticas sino el que consigue que sus jugadores aprendan esas acciones técnico-tácticas. En el proceso clásico de enseñanza el entrenador es el protagonista del proceso. Sin embargo, en un proceso de aprendizaje es el jugador el principal actor del proceso. Y como cada jugador es diferente, el proceso de aprendizaje tiene que ser diferente para cada jugador.
LÓPEZ DEL CAMPO, Roberto.

lunes, 8 de julio de 2013

10 cosas que no debe hacer un entrenador

  1. COMPROMETERNOS A CIEGAS: antes de iniciar una nueva etapa en un club o colegio debemos estar seguros de los medios de que disponemos, del método de trabajo que están acostumbrados a realizar, la estructura del club y lo que quieren de mí.
Aclarando todos estos puntos haremos que sea más difícil que  aparezcan problemas en el día a día de la temporada.
  1. CAMBIAR REGLAS: cuando el entrenador marca una serie de reglas tanto de disciplina como de entrenamiento estas no pueden cambiarse sin avisar porque desorientan al grupo y hace que los jugadores pierdan confianza en nosotros.
  1. NO SER PUNTUAL O FALTAR A LOS ENTRENAMIENTOS: cuando uno asume la dirección de un equipo sea la categoría que sea además de las normas que marque hay dos que deben ser comunes a todos los equipos: la puntualidad y la asistencia tanto a entrenamientos como a partidos.
Debemos exigirlas y por supuesto cumplir nosotros los primeros.
  1. NO SER SINCERO: cuando el entrenador marca los objetivos tanto individuales como colectivos y como se va a llegar a ellos, debe ser sincero con los jugadores.
Si deja de ser sincero tarde o temprano esto creará conflictos.
  1. SER INCONSTANTE: el trabajo que se realiza con un equipo engloba desde el primer al último entrenamiento de la temporada y el entrenador debe transmitir eso a sus jugadores.
No debemos ser más exigentes solo cuando se acerca el final de liga o partidos importantes, la mejora del equipo es              fruto de todas las semanas.
  1. DEJARSE INFLUENCIAR: el entrenador es el que debe aportar su mirada objetiva al equipo, cuando aparecen dudas o problemas sus ayudantes y su director técnico son las personas en las que se debe apoyar. Nunca debe hacerlo en padres, familiares o amigos de los jugadores, aunque a veces nos puedan parecer un buen apoyo.
  1. NO SER HUMILDE: si perdemos la humildad a la hora de valorar nuestro trabajo, de preparar los partidos, de formar a nuestros jugadores, etc,…seguramente en un futuro seamos peores entrenadores.  Por muchos éxitos que obtengamos siempre podemos mejorar y esa mejora es la que hará que hagamos mejores a nuestros jugadores.
  1. NO SER RESPETUOSO: como entrenadores debemos ser un ejemplo en varios aspectos para nuestros jugadores.
Debemos ser un buen referente para nuestros jugadores y por eso no podemos faltar el respeto  al resto de personas que comparten nuestro deporte: árbitros,  anotadores, rivales,…. y por supuesto a nuestros propios jugadores.
  1. SER EGOÍSTA: a veces nos podemos encontrar en una situación, que para llegar a cumplir alguno de los objetivos marcados tengamos que pasar por encima de otros.
El entrenador debe valorar que es lo mejor para el equipo y no lo mejor para él.
Por ejemplo, no siempre podemos pensar en los resultados en categorías de formación.
  1. TIRAR LA TOALLA: aunque los resultados no acompañen, la mejora del equipo no sea la adecuada o cualquiera de los infinitos problemas que puedan aparecer en una temporada, el entrenador debe estar por encima de todos y por muy difícil que sea, por mucho que nos cueste o por muy desmotivados que estemos, debemos saber que si el entrenador se derrumba, el equipo lo hará con él.
Para cada problemas habrá múltiples soluciones y varias decisiones difíciles que tomar, pero sea cual sea la decisión final debemos afrontarla desde la entereza, por ello asumimos el reto de dirigir un equipo.

Primera charla de Guardiola en el Barça

“Señores, buenos días. Pueden imaginar la gran motivación que es para mí estar aquí, entrenar a este equipo. Es el máximo honor. Por encima de todo, amo este club. Y nunca tomaré una decisión que perjudique o vaya en contra del club. Todo lo que voy a hacer se basa en mi amor por el Barcelona. Necesitamos y queremos orden y la disciplina”.
“El equipo ha pasado por una época en que no todo el mundo era tan profesional como debería haber sido. Es hora de correr y darlo todo. He sido parte de este club desde hace muchos años y soy consciente de los errores que se han hecho en el pasado. Yo te defenderé hasta la muerte, pero también puedo decir que voy a ser muy exigente con todos como lo soy conmigo mismo”.
“Sólo os pido esto. No te voy a echar la bronca si pierdes un pase, o si fallas un despeje que nos cueste un gol siempre y cuando sepa que estás dando el 100%. Yo podría perdonar cualquier error pero no perdonaré al que no entregue su corazón y su alma al Barcelona. No estoy pidiendo resultados, sólo rendimiento. No voy a aceptar a los que especulen sobre el rendimiento”.
“Esto es el Barça, señores, esto es lo que se pide de nosotros, y esto es lo que voy a pedirles. Hay que darlo todo. Un jugador por si mismo no es nadie, necesita a sus compañeros alrededor. A cada uno de los que estamos en esta sala. Muchos de ustedes no me conocen, así que vamos a usar en los próximos días para formar el grupo, una familia. Si alguien tiene algún problema siempre estoy disponible, no sólo en materia deportiva sino profesional y familiar”.
“Estamos aquí para ayudarnos unos a otros y asegurarnos de que haya paz espiritual para que los jugadores no sienten tensiones o divisiones. Somos uno. No hacemos grupitos porque en todos los equipos esto es lo que acaba matando el espíritu de equipo. Los jugadores de esta sala son muy buenos, si no podemos llegar a ganar nada, será culpa nuestra. Estemos juntos cuando los tiempos sean difíciles. No filtremos nada a la prensa. No quiero que nadie haga la guerra por su cuenta”.
“Vamos a estar unidos, tened fe en mí. Como ex jugador, he estado en vuestro lugar y sé por lo que estáis pasando. El estilo viene determinado por la historia de este club y vamos a ser fieles a ella. Cuando tengamos el balón, no lo podemos perder. Cuando eso suceda, hay que correr y recuperarlo. Eso es todo, básicamente”.

lunes, 24 de junio de 2013

Planificando la nueva temporada

Sabemos que, tanto para los que - como yo - no sabemos con qué equipo, escuela de fútbol o técnicos vamos a trabajar la temporada que viene, como los que tenéis claro vuestro futuro, nunca se deja de pensar en fútbol.

Hay una serie de decisiones que adoptamos y maduramos en este tiempo que como preparadores físicos nos servirán para desarrollar, planificar y -seguramente- mejorar la temporada que viene.

Por eso, y al margen de la formación permanente que a través de cursos, lecturas, etc llevamos a cabo, vamos a reflexionar sobre aspectos que ya vamos teniendo claros para el nuevo curso.
No incluiremos, por si estáis en dudas de vuestro destino, las decisiones específicas relativas a los entrenamientos, a las sesiones, a los ciclos... ya que eso carece de sentido sin los demás técnicos del proyecto.
Pero sí podemos hablar de:
  1. Materiales. Al margen de los materiales específicos de fútbol de los que disponemos en todo club o escuela todos tenemos una serie de ellos que sabemos vamos a necesitar para trabajar aspectos específicos. El enfoque preventivo o de rendimiento nos llevará a tener una serie de "utensilios" básicos que deberíamos tener en una lista bien para que nosotros mismos los compremos o sean de nuestra propiedad o bien para recomendarlos a nuestro futuro club. Particularmente las gomas, superficies deslizantes, cinturón ruso, peso libre, vallas o balón suizo son algunos de los que me gusta disponer, sin descartar nuevas adquisiciones como TRX
    Sporting de Gijón en la playa, foto marca.com
  2. Instalaciones. No nos referimos con ello a nuestros terrenos de juego. Las instalaciones fuera del entorno habitual, y sobre todo en las primeras semanas de pre-temporada  son (para mí) un excelente medio no sólo de preparación sino de "cambio de chip" del futbolista en una nueva situación. Muchas de ellas sin perder el componente de fútbol (otros terrenos de juego o incluso la playa), en otras por cargas de trabajo y jornadas de convivencia (actividades en la naturaleza), a veces por búsqueda de capacidades muy concretas (entrenos en piscina o mar). El cambio de instalaciones aprovechando las maravillas de la ciudad o concejo en el que me encuentre es una mejora a muchos niveles.
  3. Nuevos ejercicios. La creación de nuevos ejercicios con planteamientos tácticos diferentes es algo a lo que podemos dedicar un tiempo estos días. La temporada pasada nos ha dejado una serie de experiencias, situaciones o "cosas" a mejorar que no deben caer en saco roto y podemos planificar toda una batería de propuestas tácticas con diferentes graduaciones de carga que den respuesta a posibles situaciones que se dieron en el pasado y que pueden darse en el futuro para poder reaccionar. Tener un glosario personal de ejercicios que se puedan flexibilizar a nuestra nueva plantilla es un buen recurso.

viernes, 21 de junio de 2013

¿Formadores?

Cuando observamos un partido de fútbol base,  solemos ser muy críticos con los padres/madres de los jugadores. Principalmente si estos, no saben adoptar un papel correcto de ayuda al deportista, y suelen  adoptar un papel de forofos buscando única y exclusivamente el rendimiento extraordinario y relevante de ¨su¨ jugador.
Pero también tenemos que hacer, en algunas ocasiones y cada vez las veo más, cierta autocrítica como profesionales de la enseñanza.
No siempre el entrenador / monitor de une equipo de niños es el más adecuado en los periodos de formación.
Encontramos diferentes casos, que nos conducen a un camino equivocado. Observamos entrenadores que no saben educar a los niños dentro del deporte, sólo buscan éxitos inmediatos para su beneficio. Ellos no se consideran formadores para la base, ellos se creen  ¨entrenadores¨. Su único objetivo es ganar y ganar, y se despreocupan totalmente del ¨como¨ ganar.
El camino hacia la victoria no lo valoran. Ellos quieren conseguir éxitos deportivos inmediatos  para reafirmar su ego de entrenador o para intentar ¨escalar¨ en su camino hacia la élite. Como si fuera ese el camino.
En los partidos de Inferiores y cebollitas de Fútbol 7, donde sólo juegan siete u ocho niños. Observo eternos suplentes, o entrenadores que hacen un sólo cambio a lo largo de un partido, o niños que entran a jugar 30 segundos en un partido…sin parar a pensar ese entrenador en la formación deportiva y humana del niño. El entrenador sólo quiere ganar, no le importa como pueda conseguirlo, y si en el camino daña la formación e ilusión de un joven jugador. Esto no lo piensa. No le interesa.
Entrenadores en formación que usan continuamente palabras mal sonantes o insultos para dirigirse a los propios chicos, o incluso hacia el árbitro o rival, sin darse cuenta, que él es un espejo de los jugadores de su equipo. Él es un modelo a imitar por los jóvenes jugadores. El entrenador no lo ve así. El grita de muy malas maneras al árbitro por una decisión que ha tomado, como si esa decisión le impidiese no ganar la Copa de Europa!!
Gritos y chillidos para hacer valer su autoridad ante los niños, es otro camino que también he observado. Perdiendo totalmente su autocontrol. La autoridad no se demuestra gritando en altísimos decibelios, la autoridad se demuestra siendo ejemplo para ellos.
Entrenadores sin ninguna formación académica y deportiva, deciden ¨coger¨ a un grupo de chavales para demostrar sus conocimientos de fútbol. No es tan fácil. La formación es necesaria. Hay que estar preparado para educar y dirigir. Necesitamos unos procesos de aprendizaje y educación para poder llevar a cabo, la difícil misión de entrenar niños.
Errores que se cometen también, en muchos clubes, cuando se sitúa al frente de un grupo de niños a antiguos futbolistas, o gente que ha jugado al futbol en algún momento de su vida. El juego lo pueden entender, el enseñar el juego y su funcionamiento a lo mejor no. Cuando juegas tu recibes indicaciones, cuando tú eres entrenador las tienes que dar. ¿Y estás preparado?… Estas preparado para entender por qué un niño es tímido, o porqué un niño no evoluciona, o porqué un niño no se relaciona con otros…
La etapa de fútbol base es muy importante. El ser un buen formador es fundamental para el buen funcionamiento de un grupo. Esto no está reñido con ganar. Lo importante es enseñar el camino para ganar. Y para ello la formación y educación están muy por delante.
Entrenar es muy fácil, pero entrenar bien….muy difícil.
Pablo Lopez

miércoles, 12 de junio de 2013

Gestionar el fracaso

Escribir, reflexionar, es un proceso personal que requiere tiempo y motivación, cualidad ésta última, que yo no tenía.  Es difícil encontrar la pausa en medio de una tormenta, es difícil hablar de psicología positiva cuando tú tienes problemas para gestionar el fracaso.

Finalizó la temporada, salvamos la categoría y sin pausa, volvemos a estar metidos en otra dinámica negativa. El futbol, ese futbol que tanto nos agrada, tiene diferentes perspectivas visuales, y depende de ellas poderlo saborear o llegar a agotarte. Todas las situaciones extremas que puedas vivir en una pretemporada las acabo de vivir, es como si alguien decidiera ponerme a prueba, pasando del éxito al fracaso con una celeridad capaz de provocarte vértigo.

En el proceso de gestión emocional del entrenador existen tres situaciones diferenciadas, primero existe un proceso de ilusión, después de éxito y después de fracaso. Es un proceso continuo, con un orden preestablecido, que inevitablemente será cambiante y del cual sólo podemos intentar provocar que las situaciones de éxito o de ilusión pueden superar temporalmente a las de fracaso.

Llegué a Tarragona, con mucha ilusión, llegamos al éxito en siete meses y en siete semanas viví en el fracaso. Tuve la sensación de finalizar ese ciclo, y lo afrontaba de forma natural, con la sensación de intentar buscar siempre elementos externos que justificaran nuestra situación. Además, esa sensación crecía durante la posible última semana, cuando cada persona del club, sin decirte nada, bajaba la cabeza, aportando esa retroalimentación que sólo los entrenadores conocemos, esas sensaciones de no confiar, de pensar que el resultado marcaba de nuevo todas las decisiones futuras del club.

Atrapado en una emoción negativa, existía una segunda emoción que aún me resultaba más dolorosa. No continuar es siempre difícil de gestionar en un entrenador, pero marchar con la sensación de no haber implementado todos los aspectos en los cuales crees,  es siempre más difícil de justificar a nivel interior.

Las personas mayores, en su plenitud, cuando se les plantea sobre los aspectos que desearían cambiar de su vida, se ponen de acuerdo en afirmar que, asumirían más riesgos y los asumirían más pronto. Asumir más riesgos, implementar toda tu metodología, volver a disfrutar al máximo de tu trabajo, creer, y en lugar de convencer, estar convencido.

Recuerdo, que un periodista y amigo personal de Salamanca, me dijo un día, "eres un entrenador tan trabajador, que creo que no sacas rendimiento a todo el trabajo que realizas". Esa si es una buena realidad, luchar por rentabilizar al máximo tu trabajo, por conseguir la máxima transferencia entre el entrenamiento y la competición, por intentar emitir unas señales de identidad que permitan al equipo crecer.

En el centro de una tormenta de críticas, sólo el 10% de las personas, es capaz de ponderar, reflexionar, considerar el mensaje que recibe y es capaz de cambiar conductas que no son idóneas. Existen muchos atenuantes para justificar la situación que vivimos, pero si no dependen de mí no puedo perder el tiempo en lamentarme, sólo puedo luchar por modificar aquellos parámetros que tengo la sensación de poder controlar. “Si las cosas las intentas hacer bien, puede que te salgan mal, pero si las haces mal, seguro que te saldrán mal”.

No he conseguido la victoria, aún, pero ya no vivo en el fracaso, porque la motivación no la he perdido, porque la situación que he vivido me ha servido, al fín, para modificar algunos anclajes que sólo yo sabía que permanecían ocultos. Es una reflexión personal que todos siempre deseamos hacer, pero que en ocasiones esperamos a ser más adultos para realizar.

 “Encuentra un trabajo que te guste y no volverás a trabajar ni un solo día”.  Confucio.

Artículo obtenido de futbol-emocional.blogspot.com.

viernes, 24 de mayo de 2013

La equivocación de machacar con el error



¿Cuántas veces como entrenador, o como futbolista, no has visualizado los errores tuyos y los del equipo sobre el partido que jugaste el fin de semana anterior? Muchas, ¡y las que te rondaré morena!

Visualizar los fallos del partido no es un error. Lo que sí es un error es que el futbolista se quede solo con la imagen de aquello en lo que se equivocó. Por un motivo muy sencillo. El cerebro elabora imágenes y pensamientos, y nuestras acciones son la consecuencia de esas imágenes y de esos pensamientos. Si el vídeo y tú como entrenador introduces este tipo de información en la mente del jugador, estás depositando su atención en eso, en el fracaso y en lo que hace mal.
De nada sirve visualizar los errores si no acabas la sesión de vídeo con los aciertos o las correcciones. Está claro que el jugador tiene que saber en qué se ha equivocado, pero solo con la finalidad de que le digas cómo corregirlo. Como entrenador das muchas veces por supuestas informaciones que crees que el jugador debería saber, pero que a veces desconoce. No siempre eres lo claro que podrías ser, o dejas de dar información porque la presupones.
Olvídate de todo eso. Centra la atención en:
- Lo que tiene que hacer, no andes con ironías, ni burlas ni comentarios que desvíen la atención de lo puramente práctico. Dile cuál ha sido el error, lo más escueto posible y sin juicios de valor. Y acto seguido explícale de forma clara qué esperas de él, detállale la jugada.

- No seas un machacón. Con que se lo digas una vez es suficiente. Lo entiende a la primera. Pero dilo de forma que sea comprensible y no humillante. Las personas no aprenden por provocación, aprenden cuando se les facilita la tarea.

- Si haces un excesivo hincapié en el error, será muy difícil que lo olvide, porque le estás condicionando ese tipo de jugada, que es precisamente la que no quieres que haga. Habla del error brevemente y sobre todo, que la última parte de tu discurso esté relacionada con lo que SÍ tiene que hacer. El cerebro atiende a lo que le dices, si le hablas de errores, cometerá errores, si le hablas de cómo hacer las cosas de forma excelente, trabajará de forma excelente (siempre y cuando tengamos el talento que se necesita).


Como entrenador tienes que preguntarte cuál es el motivo de estar rabioso o porqué necesitas descargar tu ira con los jugadores. Si el fin es mejorar y sacar lo mejor de ellos, ese no es el camino. Busca la comunicación, la confianza y la fortaleza del grupo. El liderazgo autoritario genera miedo, inseguridad e indefensión. Es un error pensar que la letra con sangre entra. A nadie le gusta sentirse humillado, ni gritado, ni ridiculizado. Si de verdad quieres que tu equipo esté contigo, que te respeto como técnico, tienes que empezar por contar con ellos y respetarlos tú. Delante de ti hay un grupo de PERSONAS, y eso no puede olvidársete nunca.


Y recuerda, el primer interesado en jugar bien es el jugador, quiere seguir jugando al fútbol, mejorando en su contrato y creciendo cada día. No se equivoca a posta, se equivoca porque es humano y porque el error forma parte del aprendizaje. Si lo machacas por ello, dejará de atreverse. Y entonces tendrás un jugador inseguro, con falta de confianza y cobarde.

jueves, 9 de mayo de 2013

Entrenador de fútbol base

La habilidad de un entrenador, y más en concreto de uno de fútbol base, se traduce en la capacidad de transmitir a sus jugadores sus conocimientos técnicos, tácticos, de preparación física y de comportamiento, con el fin de que los hagan suyos, convirtiéndose, si ello es posible, en mini-jugadores dotados de un sano espíritu competitivo. Es indudable que el grado de preparación varía de un entrenador a otro; sin embargo, lo que debe ser común entre todos, es el modo en el cual proponer las actividades a los niños para obtener resultados apreciables.
El entrenador debe corregir y sugerir, no reprochar. Esto al leerlo muchos pensaréis, es lo normal, pues el que ve los partidos semana tras semana estará conmigo en que son muchos los que en vez de corregir al niño se dedican a darle voces a reñirle y a exhibirse como "buen entrenador de primera". y no se dan cuenta que los niños con la presión que tienen lo que les provoca es ponerlos más nerviosos, no entender lo que quieres que haga, y al final puede incluso tener un problema futuro de presión añadida en los partidos posteriores. Mi opinión siempre es que hay que corregir al niño, si ves que no se entera lo sacas un par de minutos y se lo explica tranquilamente y si sigue sin enterarse pues para eso está los entrenamientos para formar y enseñar al niño a jugar al fútbol, no para mandarles ejercicios que has visto en otros entrenadores y que te gustan a ti, sin ningún significado para el equipo ni para la formación de los jugadores.

La relación que se debe instaurar con los niños no debe ser autoritaria; el entrenador puede ejercer el papel de jefe del grupo sin comportarse como un dictador; se pueden imponer reglas y hacerlas respetar sin la amenaza del castigo... todo está en saber crear una relación de confianza entre los jugadores y el entrenador y entre los mismos jugadores.
Así como no es eficaz la figura del entrenador déspota, tampoco la figura del entrenador “amigo” tiene gran futuro: tiene el peligro de ser avasallado por el grupo que no llega a distinguir entre los momentos de bromas y los momentos serios, la diversión del trabajo.
Los jugadores deben recibir de nosotros, los entrenadores, enseñanzas: no gritemos a un jugador por un error, guiémoslo hacia la solución del problema que no ha sabido resolver por sí mismo, démosle indicaciones útiles para el fin deseado; en relación a una situación del juego digámosle qué debería o qué no debería haber hecho... sin adentrarnos ahora en disquisiciones relativas a los métodos inductivos y deductivos...
Primera pregunta: ¿Es preferible un entrenador medianamente preparado, tal vez sin “carnet”, que se maneja bien con los niños y consigue transmitirles el 100 % de sus propios conocimientos o un entrenador que esté al día en todo cuyo primer objetivo es demostrar su propio valor, angustiado por el hecho de no ver traducidos en resultados apreciables sus esfuerzos semanales?. ¿Tiene sentido bombardear de informaciones biomecánicas a un “pequeñín” que no sabe golpear bien el balón?. ¿O es preferible no saber ni siquiera qué es la biomecánica del gesto pero si cómo intervenir de forma adecuada para alcanzar el fin?.
De lo dicho anteriormente se evidencia que casi es más importante el CÓMO que el QUÉ se enseña!
Segunda pregunta: ¿La palabra resultado se asocia al marcador final de un partido o a una valoración sobre la evolución técnico-comportamental de nuestros jugadores?
En el fútbol base, que se mueve obviamente de forma distinta al fútbol profesional, el error que un entrenador no debe cometer es el de perjudicar al niño como individuo en proceso de formación; paradójicamente, es aceptable un error técnico efectuado por el jugador: ¡hay que tener paciencia!, en todo caso, el proceso de desarrollo técnico deberá ser ralentizado y revisado; sin embargo, no es justificable de ningún modo un error, ya sea sustancial o de forma, en la manera de relacionarnos con los niños.
El entrenador no debe usar el equipo que entrena como medio para realizarse en primera persona; más bien debe ser la guía, siempre en un segundo plano, gracias a la cual los niños se desarrollan comparándose consigo mismo y con los demás.

sábado, 4 de mayo de 2013

Fin de la temporada

El final de la temporada de fútbol llega.Para algunos futbolistas supone jugar los últimos partidos con sufrimiento,para otros la tranquilidad de permanecer en la categoría o la alegría de conseguir un titulo.¿Hemos realizado los objetivos marcados al inicio de la temporada?.Para algún equipo puede haber llegado a este objetivo y para otros no haberlo conseguido.En cualquier caso,la recta final de temporada supone un gasto tanto físico como psicológico importante,ya que sus reservas se encuentran en estos momentos al límite después de una temporada tan larga y competitiva.
¿Qué podemos hacer para llegar de la mejor forma posible?
-Debemos ser realistas y reajustarnos en nuestros objetivos: En función de cómo nos ha ido la temporada y de lo que pretendemos alcanzar en equipo, es importante que el jugador ajuste bien lo que  desea alcanzar. Saber reajustar el umbral de su rendimiento. En caso de que el equipo se encuentre muy alejado de sus objetivos debemos aceptar la realidad.
-Debemos intentar asegurar los últimos objetivos planificados: Después de las diferentes metas establecidas, de cara al final de la temporada ha de lucharse por lograr las que verdaderamente se pueden conseguir, de tal forma que el trabajo colectivo e individual se oriente hacia ellas.
-Debemos mantener la motivación y nuestro compromiso:Todos sabemos que a está altura de la competición el cansancio mental se hace más frecuente.La ilusión y el  compromiso deben mantenerse hasta el último partido,con independencia de que nos acompañen los resultados.
-Debemos buscar una mejora continuada: La mejor manera de conseguir llegar en buena forma física y psicológica es no olvidando que cada partido debe suponer un esfuerzo por conseguir mejoras en las diferentes parcelas de nuestro juego (técnica,táctica,física y psicológica).
-Debemos asumir nuestro rol en el equipo: A veces al final de temporada se hace más necesario una amplia conversación entre el jugador y el entrenador.Esto sucede por que el jugador necesita saber con exactitud cuál es el rol que espera de él sobre el equipo.De está manera se puede alcanzar un mayor compromiso del jugador sobre el equipo.
-Debemos evitar conflictos: Ahora es cuando se hace más necesario no generar problemas,evitar las provocaciones.Al final de temporada ,ya habrá tiempo para solucionar los problemas.
-Debemos resistir la presión psicológica: Tanto si tenemos la posibilidad de alcanzar los éxitos como cosechar un fracaso. Hay que ser fuertes psicológicamente y estar centrados para conseguir los últimos objetivos planteados.
El futbolista debe pensar que estamos ante el final de una etapa y que nuevamente comenzamos otra y por lo tanto, renovamos ilusiones y objetivos.

domingo, 28 de abril de 2013

¿ Ganar o Formar?

Cualquier Escuela de Fútbol, si quiere estar bien estructurada debe de elegir entre estos dos filosofías de trabajo, no se puede dejar que cada educador haga de su capa un sayo:MODELO COMPETITIVO: Buscar por todos los medios la victoria de sus equipos a corto plazo.
MODELO FORMATIVO: Buscar, a pesar de la posibilidad de perder partidos, una óptima formación gradual e integral del jugador con objetivos a más largo plazo.
Según Horst Wein, lo que nos da cada modelo es:
OBJETIVO: GANAR.
  • Se suele seleccionar a jugadores que están acelerados en sus capacidades físicas, especialmente los más fuertes. Ellos son los titulares. A los esfuerzos, a la asistencia regular y al comportamiento dentro del grupo se da menos importancia que al puro rendimiento en el campo que nos garantiza la victoria.
  • Hay poco espacio para los retrasados físicamente y para los más jóvenes y los menos capaces. El fúbol es antidemocrático.
  • Desde 8 años se da una desmesurada importancia a la táctica.
  • Se busca inmediatamente la profundidad en el juego de ataque. El equipo tiene prisa y juega más rápido de lo que es capaz.
  • Se juega muy vertical, se emplea frecuentemente y preferiblemente pases largos (también el portero despeja con el pie).
  • Pocas intenciones para construir el juego. Frecuentemente el balón no pasa por el medio campo y va directamente a los atacantes, mediante pases largos.
  • Se realizan cambios de orientación en las acciones ofensivas.
  • El responsable es un entrenador/técnico que instruye con el fin de ganar el partido y el campeonato.El jugador debe obedecer al técnico que manda o instruye desde la línea lateral. *En busca de la victoria se educa a ser desleal, hacer trampas, ser deshonesto, engañar a los contrarios y al árbitro. Los fines justifican los medios.
  • Se juega más contra que con el balón. No hay tiempo y espacio para amagues.
  • Prematura especialización en una determinada demarcación. Juegan los mismos y poco los suplentes. *Se expone el joven prematuramente a la competición de los adultos. Dura años hasta que desarrolle los mismos hábitos que demuestran los adultos en el juego 11 contra 11.
  • Se da una desmesurada importancia al trabajo físico porque así se consigue más rápidamente resultados.
  • Para poder ganar prevalece en los entrenamientos la aplicación de la metodología tradicional.
  • Se valora más lo deportivo que la persona. Se acepta frecuentemente comportamientos discutibles para conseguir un buen resultado.
OBJETIVO: FORMAR.
  • Todos juegan y no sólo los más fuertes. Se prefiere jugadores con perspectivas en el manejo del balón e inteligencia.El buen comportamiento fuera y dentro del campo es uno de los criterios para la selección así como la voluntad de esforzarse.
  • Todos tienen los mismos derechos para jugar independiente de su físico y capacidad. El fútbol es democrático.
  • El partido sirve para evaluar el grado de habilidad y ganar experiencia en la táctica.
  • Prevalece la cultura de mantener la posesión del balón. No hay prisa en el juego.
  • Todos los jugadores tocan el balón. Prevalecen pases cortos y apoyos cortos. El portero suele servir el balón con un lanzamiento con la mano. *El balón avanza generalmente de la defensa a los mediocampistas y de ellos a los atacantes, basándose el juego en los principios de la comunicación y cooperación
  • El responsable de crear espacios para la penetración, cambia frecuentemente la orientación en el ataque
  • El responsable es un formador que estimula con el fin de mejorar el rendimiento del jugador y de su equipo.El jugador realiza la próxima acción en función de lo que él ha observado y decidido. No decide el técnico por él.
  • Se educa a la deportividad, a la honestidad, a respetar el reglamento y ser leal en la confrontación con los adversarios.
  • Se juega con el balón, acariciándolo.Hay tiempo para ejecutar fintas y utilizar su fantasía e imaginación.
  • Todos reciben varias oportunidades de experimentar en la competición varios puestos en el equipo. Juegan todos, independientemente de su calidad.
  • Se adapta la competición en cada fase de la evolución del niño a sus capacidades físicas e intelectuales.
  • Se busca respetar la naturaleza y se mejora las capacidades condicionales y coordinativas con una gran variedad de juegos.
  • Para poder formar mejor al jugador, debe prevalecer en las prácticas la aplicación de la metodología activa.
  • Se da prioridad a la formación de la persona por medio del deporte. Se utiliza el deporte como una escuela de la vida.
Creo que el modelo ideal es el formativo y que el de ganar es la gran cruz que están sufriendo nuestros chavales por la falta de conocimientos de ellos que tienen la mayoría de las personas que trabajan en el fútbol.
Y tu que modelo elijes?

miércoles, 24 de abril de 2013

Comprometerse o involucrarse

No es lo mismo estar comprometido con tu equipo que estar involucrado con tu equipo. Eso es una cuestión que tenemos clara que dejar a nuestros futbolistas.
Tener en un equipo a gente involucrada pero no comprometida nos va a traer a la larga problemas para el equipo que entrenemos.
Involucrado: Complicar a alguien en un asunto. Envolver a alguien en una situación disgustosa o peligrosa. 
Comprometido: Que ha adquirido una responsabilidad.
Un bajo nivel de compromiso de un equipo hace que el conjunto no cumpla sus metas y objetivos.
Según el compromiso que adquiera la totalidad del equipo hace ir más rápido o más despacio hacia la meta deseada.
Diferencias entre personas comprometidas y personas involucradas (Extraído de Cita en la Cima de Raimo Samso):
PERSONAS INVOLUCRADAS    PERSONAS COMPROMETIDAS
Piensan en pequeño ............................................. Piensan en grande
Generan problemas .............................................. Generan soluciones
Viven insatisfechas ............................................... Viven satisfechas
Creen que lo saben todo ...................................... Aprenden constantemente
Sufren circunstancias ............................................ Crean circunstancias
EL COMPROMISO ES UN INGREDIENTE NECESARIO PARA CUALQUIER EQUIPO DE FÚTBOL. EL TENER JUGADORES, CUERPO TÉCNICO Y DIRECTIVA TOTALMENTE COMPROMETIDOS Y EN LA MISMA DIRECCIÓN TE ASEGURA PARTE DEL ÉXITO.

martes, 23 de abril de 2013

Un buen entrenador

Hoy queremos aportaros algunas de las características que tiene que tener un buen entrenador, y aunque falten muchas que esperamos que aportéis estas son las que consideramos esenciales para la marcha de un equipo y dejaremos fuera las habilidades de trato con los jugadores como pueden ser el ser justo, el escucharlos, etc.
Los resumiremos en 4 puntos:
1. Planificación
2. Conocimientos
3. Observación y análisis
4. Toma de decisiones
Planificación: Es esencial que un entrenador y su cuerpo técnico sean capaces de ver a largo plazo las necesidades del equipo en todos los aspectos. Es decir, una manera de trabajar, un planning de entrenamientos, de forma física, de aspectos a entrenar, un apartado para corrección de errores, etc. Un entrenador que llega cada día sin saber que va a hacer no es un buen entrenador, tampoco el que planifica hasta el último detalle de la temporada sin posibilidad de cambio en dicha planificación.
Conocimientos: Para poder planificar hay que tener conocimiento de lo que hacemos y si no sabemos, delegar. Suele pasar con aspectos evidentes como los porteros o la preparación física, ya que no podemos abarcar todo. Pero por supuesto no sólo para planificar hacen falta conocimientos. Para dar una forma de jugar al equipo y para tener alternativas para dar un cambio al partido o según el rival y poder trabajar durante la semana.
Observación y análisis: No es otra cosa que tener datos de nuestros jugadores y nuestro equipo. Datos estadísticos que son irrefutables, puede que nuestro equipo lance 3 veces a portería en cada partido, pero si cada vez que llegamos metemos un gol no será un problema grave para el equipo. Un entrenador intentaría aprovechar esa efectividad llegando incluso más aún a portería. Por otro lado está el lado de la observación ya que por muchos datos que tengamos hay cosas que estos no recogen. Un jugador puede llevar 10 goles en un temporada pero puede que no haya sido un jugador importante en la plantilla, incluso que haya hecho una mala temporada.
Toma de decisiones: Cuando tenemos que realizar cambios en el equipo, y no sólo me refiero a sustituciones, hay que tomar una serie de decisiones en base a la observación previa que estamos haciendo del entrenamiento o partido. Para ello suele haber entrenadores autómatas que toman la decisión por sí solo u otros que también hacen partícipes a su cuerpo técnico. Por supuesto la decisión final es del entrenador pero se pueden abrir el abanico de posibilidades escuchando, mejorando la toma de decisiones.